La carrera de Jeanette es el reflejo de su esencia: transparente y al mismo tiempo, envuelta siempre por un halo de misterio y ambigüedad. Janette Anne Dimech, nació en Londres y se crió en California. Aunque muchos españoles todavía piensan que es francesa, eso no le ha impedido convertirse en una de las embajadoras más rutilantes que haya tenido España en todo el planeta. Su más perdurable icono pop, equiparable sólo a musas foráneas del calibre Jane Birkin o François Hardy. Fue niña precoz y, como por arte de magia, todavía mantiene intacta esa voz de eterna adolescente.

Aún iba al colegio cuando, en 1967, el éxito llamó a su puerta. Al frente del grupo Pic Nic desmontó cualquier teoría preestablecida sobre lo que era o no minoritario. Con el folk americano y la psicodelia como principales referencias, protagonizaron una trayectoria tan breve como trascendente. Su único disco mantiene toda su vigencia y es idolatrado por la actual escena indie. Canciones como “Cállate niña” (que Jeanette compuso aprendiendo a tocar la guitarra) se convirtieron en éxitos masivos sin por ello desvirtuar su cariz alternativo. foto4

Como solista empezó también de forma casual. Una vez más trabajó con magos del sonido especialmente reivindicados hoy en día, como Rafael Trabucchelli y Waldo de los Ríos. Escrito por Manuel Alejandro, el himno “Soy Rebelde” arrasó en las listas de medio mundo, tanto su grabación original en español como las versiones que ella misma hizo en inglés, francés y hasta japonés.

En 1974, José Luis Perales sale del anonimato al ofrecerle “Porque te vas”, otra de las canciones más universales de Jeanette. Su inclusión en la película “Cría Cuervos”, dos años después, la catapulta al olimpo de la canción europea. Y al Oympia. En el mítico teatro parisino compartió cartel con Julio Iglesias nada menos que tres semanas consecutivas, mientras “Porque te vas” alcanzaba en Europa los cuatro millones de copias vendidas. Tal es su éxito en Francia que el legendario compositor André Popp le confecciona un disco entero, con lugar también para pequeñas preciosidades escritas por la propia Jeanette (como la delicada“Precious Little”).

En los años 80, el reencuentro con Manuel Alejandro demuestra que Jeanette no es un artista de un único registro. “Corazón de poeta” marca un hito, tanto en su carrera como en la del mítico autor jerezano. Canciones como la que le da título, o la inmensa “Frente a frente” (titulada “Sorrow” en su versión inglesa), la consagrarán también en todo el continente americano. Con él empieza su etapa más prolífica en cuanto a grabaciones se refiere, que cerraría en 1989.

Desde entonces únicamente se ha dejado oír en directo y en algún duetto esporádico. Sin embargo, su huella sigue ahí. Desde Mecano a La Oreja de Van Gogh, pasando por el Donosti Sound, Albert Plà, y gran parte de la actual escena independiente, están en deuda con ella. Y así lo han manifestado en más de una ocasión. Recientemente las revistas Rolling Stone y Rockdelux escogieron el disco de Pic Nic entre los mejores hechos nunca en España. Participó junto a Raül Fernández ‘Refree’ en el disco fetiche ‘De Benidorm a Benicássim’ y Enrique Bunbury consiguió recientemente su primer número uno en radios americanas gracias a una versión de “Frente a frente”, en cuyo video, dirigido por el realizador J.A. Bayona, aparecía al final la propia Jeanette. Si Pic Nic demostraron el potencial superventas de la música alternativa, Jeanette nos enseñó que la canción melódica puede abordarse desde una óptica pop. Por mucho que pasen los años, seguirá teniendo siempre la edad de la inocencia.